Sequía amenaza suministro de agua en República Dominicana 2026
hace 7 horas
Santo Domingo, República Dominicana — La disponibilidad de recursos hídricos en República Dominicana continúa generando inquietud en diversos sectores del país. Durante el presente verano, se registran señales tempranas de deficiencias en el abastecimiento de agua, aunque la situación aún no alcanza los niveles críticos que enfrentan otras regiones como Europa y Puerto Rico.

El panorama cambió significativamente a partir del 22 de julio, cuando la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) puso en marcha un protocolo especial de atención. Los flujos de agua en los ríos Duey e Isa-Mana han experimentado una notable reducción, alejando las precipitaciones de estas cuencas hídricas fundamentales para el abastecimiento capitalino.
La disminución en los caudales fue tan significativa que ocasionó baja presión y suspensiones intermitentes del servicio en múltiples zonas. Los sectores afectados incluyen Los Alcarrizos, Pedro Brand y Pantoja, además de las comunidades de Los Girasoles y diversos residenciales ubicados en la avenida República de Colombia. Ante esta situación, la institución distribuidora desplegó unidades móviles de abastecimiento para atender las necesidades de las poblaciones impactadas.

Felipe Suberví, funcionario responsable de la CAASD, comunicó que la institución mantiene como objetivo primordial garantizar el suministro de agua potable durante el período en que persistan las condiciones atmosféricas desfavorables. El titular enfatizó la importancia de gestionar eficientemente los recursos disponibles para minimizar disrupciones en el servicio.
Advertencias previas desde el sector meteorológico
No se trata de una situación inesperada. El 25 de mayo, el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) emitió un análisis predictivo indicando que los volúmenes de precipitación experimentarían un descenso gradual conforme avanzara el año. Los especialistas identificaron un riesgo elevado de condiciones de sequía meteorológica para la segunda mitad del año en curso.

Los técnicos de Indomet establecen una conexión entre esta anomalía climática y la posibilidad de que se desarrolle el fenómeno conocido como El Niño. Este patrón oceanográfico-atmosférico tiene históricamente la capacidad de alterar de manera significativa los regímenes pluviométricos en toda la región del Caribe, impactando los ciclos naturales de precipitación.
Reconociendo esta potencial amenaza, el Ministerio de Agricultura incorporó la sequía y el posible desarrollo de El Niño dentro de su estrategia de contingencia institucional. Estas medidas buscan proteger tanto la producción agrícola como la disponibilidad de alimentos para la población nacional durante un eventual período de déficit hídrico.

La capacidad de almacenamiento no es suficiente
Una pregunta que surge naturalmente es si las presas y reservorios del país estaban en condiciones adecuadas. Efectivamente, documentación oficial del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) confirma que el 1 de mayo, las infraestructuras de almacenamiento contenían 1,779.41 millones de metros cúbicos de agua.
Esta cantidad representa aproximadamente 88.15 por ciento de la capacidad total de almacenamiento disponible, es decir, casi nueve de cada diez unidades de capacidad. A primera vista, este porcentaje parece tranquilizador. Sin embargo, los especialistas advierten que el almacenamiento en presas no representa una solución integral al problema.

Dependencia de fuentes naturales no controladas
La realidad operativa es que muchos de los sistemas de acueducto y distribución de agua potable dependen significativamente de ríos y arroyos que funcionan bajo ciclos naturales de precipitación. Cuando estos cuerpos de agua experimentan reducciones en sus caudales, las estructuras de bombeo y conducción enfrentan dificultades para mantener presión adecuada en las redes de distribución.
Esta vulnerabilidad estructural del sistema de abastecimiento explica por qué, a pesar de que las presas mantenían niveles relativamente altos de almacenamiento, el país continuó experimentando interrupciones en el servicio en diversas localidades. La geografía y la infraestructura existente hacen que República Dominicana sea susceptible a variaciones en los patrones de lluvia, particularmente cuando estos fenómenos afectan las cuencas alimentadas por precipitación directa.
Las autoridades pertinentes continuarán monitoreando la evolución de las condiciones climáticas y atmosféricas en los próximos meses para implementar ajustes operacionales según sea necesario.

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