Dos dominicanos vinculados formalmente en caso Connecticut 2026

hace 6 horas · Actualizado hace 53 minutos

Milford, Connecticut — Un caso de significativa relevancia ha captado la atención de las autoridades judiciales en Connecticut. Dos ciudadanos dominicanos han sido formalmente vinculados a un expediente penal luego de un incidente ocurrido en Milford que resultó en la pérdida de vida de un residente estadounidense. El suceso, registrado en la madrugada del 3 de junio de 2026, ha desencadenado una investigación exhaustiva de las autoridades locales que continúa arrojando detalles sobre las circunstancias que rodearon los hechos ocurridos aquella noche.

Según los documentos judiciales disponibles, el incidente tuvo lugar en la residencia número 871 de East Broadway, poco antes de las 3:00 de la madrugada. Frederick Werner, de 69 años de edad, se encontraba en su dormitorio junto a su pareja, Sandy Cooper, también de 69 años, cuando ocurrieron los hechos que alterarían dramáticamente sus vidas. De acuerdo con la información contenida en la orden judicial, dos individuos lograron acceder al interior de la vivienda a través de una puerta corrediza que conducía directamente hacia la habitación principal donde descansaban ambas personas.

Durante el transcurso del incidente, Werner perdió la vida en el lugar de los hechos, mientras que Cooper sufrió lesiones producto del evento. El fallecimiento de Werner y las lesiones causadas a su pareja motivaron que las autoridades locales iniciaran una investigación exhaustiva para esclarecer los detalles de lo ocurrido aquella madrugada en East Broadway.

Los dos individuos acusados en conexión con este caso son Stuar López Reyes, de 25 años de edad, e Iván Barias Florimón, de 24 años. López Reyes fue aprehendido durante el mes de julio de 2026, mientras que Barias Florimón fue detenido el 4 de agosto del mismo año. Ambos han sido formalmente vinculados a múltiples cargos que surgen del incidente registrado en la propiedad ubicada en East Broadway.

Los cargos que enfrentan ambos acusados guardan relación directa con el ingreso forzado a la vivienda y las lesiones que resultaron del evento. De acuerdo con la información disponible en los registros judiciales, cada uno de los acusados permanece bajo una fianza establecida en la cantidad de 3 millones de dólares. Este monto refleja la gravedad con que las autoridades judiciales están considerando los cargos presentados contra López Reyes y Barias Florimón.

En el curso de la investigación, los pesquisadores han identificado una posible conexión entre los acusados y el despido de Cynthia Infante, quien se desempeñaba como empleada en el negocio inmobiliario de Cooper. Este despido tuvo lugar el 25 de mayo de 2026, aproximadamente una semana y media antes del incidente ocurrido el 3 de junio. Infante había laborado durante un período de tres años en su capacidad como administradora de propiedades y asistente personal del negocio que administraba Cooper.

La documentación contenida en el expediente judicial describe relaciones previas entre varios individuos mencionados en la investigación. Específicamente, los investigadores han establecido que Barias Florimón alquilaba una habitación en la vivienda de la familia Infante, ubicada en Bridgeport. Además de esto, Barias Florimón realizaba labores de jardinería para Ángel Infante, aparentemente miembro de la familia de Cynthia Infante.

La investigación también ha determinado que López Reyes mantenía una amistad previa con Barias Florimón. Esta conexión resultó relevante para los investigadores a medida que desarrollaban su análisis de los hechos ocurridos en East Broadway. Las demás personas que han sido mencionadas como posiblemente relacionadas con el caso no han sido acusadas formalmente ante la corte hasta la fecha actual de acuerdo con los registros públicos disponibles.

En cuanto a las pruebas recabadas durante la investigación, los reportes indican que se recuperaron casquillos en la escena del incidente. Estos casquillos fueron sometidos a análisis de balística, los cuales establecieron un vínculo entre estos proyectiles y un artefacto específico. Este tipo de evidencia forense ha resultado fundamental para los investigadores en su esfuerzo por construir el caso contra los acusados y determinar exactamente qué ocurrió durante aquellas primeras horas de la mañana del 3 de junio de 2026.

El caso continúa bajo la jurisdicción de las cortes de Connecticut, donde se esperan próximas audiencias para ambos acusados. La investigación sigue su curso normal con el propósito de esclarecer completamente los eventos de aquella noche en Milford. Las autoridades locales han mantenido un nivel considerable de discreción respecto a ciertos detalles de la investigación que permanecen bajo confidencialidad judicial.

Este incidente ha generado considerable atención en la comunidad de Milford y ha destacado la importancia del trabajo realizado por los organismos de seguridad locales en la investigación de delitos graves. Los resultados de este caso podrían tener implicaciones significativas no solo para los acusados, sino también para la comunidad general en lo que respecta a la seguridad residencial y las medidas preventivas que los ciudadanos deben considerar implementar en sus hogares.

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