Santo Domingo, República Dominicana — Una progenitora reclama respuestas de las autoridades tras el fallecimiento de su bebé de cuatro meses en una instalación de cuidado infantil ubicada en San Isidro. La mujer presentó su denuncia a través de un video dirigido a medios de comunicación, solicitando que se realice un análisis completo sobre las circunstancias que rodearon el incidente que involucra a su hijo, Taylor Dairen Reynoso.

El infante se encontraba bajo supervisión del centro infantil emplazado en el sector Los Maestros, dentro de la zona de atención de guardería correspondiente a San Isidro, en Santo Domingo Este. La progenitora indicó que trasladó al pequeño hacia la instalación aproximadamente a las 6:30 de la mañana del día jueves y posteriormente regresó a su jornada laboral de forma ordinaria.
Cronología de los hechos
Conforme al relato de la madre, a las 9:38 de la mañana estableció comunicación telefónica para indagar sobre el estado de su hijo. El personal de la guardería le comunicó que el infante reposaba, había consumido alimento lácteo y no presentaba evacuaciones intestinales. La progenitora enfatizó que su hijo gozaba de excelente estado de salud al ser depositado en la instalación, sin que existiera condición previa alguna que sugiriera algún tipo de complicación.
Alrededor de las 11:44 de la mañana, los encargados del establecimiento contactaron nuevamente a la madre para comunicarle que el bebé atravesaba una situación delicada. Según el reporte ofrecido por el personal de la guardería, el pequeño presentaba congestión en las vías respiratorias. La progenitora manifestó haber recibido indicaciones de mantener la calma, que el estado del menor era estable, y que sería trasladado a un centro médico cercano a la instalación.
Traslado a centro de salud
Una vez que el infante llegó al Hospital Docente Ramón De Lara, localizado en las instalaciones de la Base Aérea de San Isidro, los médicos confirmaron que el menor ya no presentaba actividad vital. El personal del centro de cuidado infantil comunicó inicialmente a la familia que el fallecimiento había resultado de un cuadro de sofocación, conforme al diagnóstico preliminar entregado.
No obstante, la madre expresó sus dudas respecto a esta conclusión diagnóstica. Al revisar el cuerpo del infante, la progenitora no visualizó manifestaciones clínicas consistentes con sofocación, indicando que su hijo lucía como si estuviera durmiendo y no presentaba la coloración púrpura típica de tal condición. La madre también observó lo que describió como un traumatismo en la región craneal del menor.
Demanda de transparencia
La progenitora realizó un llamado enfático a las autoridades competentes para que realicen un análisis exhaustivo y establezcan con precisión las causas exactas del fallecimiento de su hijo. Durante su declaración ante los medios de comunicación, la mujer expresó su angustia y la necesidad imperante de obtener claridad sobre los eventos que tuvieron lugar durante el tiempo que el infante estuvo bajo custodia de la instalación de cuidado.
Este caso ha generado preocupación respecto a los protocolos de seguridad y atención que se implementan en los centros de cuidado infantil de la región. Las autoridades sanitarias y de seguridad ciudadana deberán evaluar los procedimientos operacionales del establecimiento para determinar si existieron deficiencias en la vigilancia o atención brindada al menor durante las horas previas al incidente.
La familia del infante aguarda que se conduzca una investigación rigurosa que esclarezca completamente las circunstancias de este lamentable suceso, permitiendo que se establezca responsabilidad y se implementen medidas preventivas para proteger a otros menores en futuras ocasiones.
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