Duarte, República Dominicana — La desaparición de Rosa Marte, registrada el jueves 9 de julio en Barraquito, Limón del Yuna, continúa siendo objeto de una exhaustiva investigación. Según reportes de familiares, la mujer fue contactada mediante una llamada telefónica que habría sido utilizada de manera engañosa para lograr que abandonara su domicilio.

El caso ha experimentado un giro significativo en los últimos días, luego de que allegados de la familia proporcionaran nuevas declaraciones que señalan a un individuo del círculo cercano de Rosa Marte como potencial responsable de lo sucedido. La persona identificada responde al nombre de Mariela, quien está vinculada matrimonialmente con uno de los hijos de la desaparecida y presuntamente forma parte de las filas de las Fuerzas Armadas Dominicanas.
En las primeras comunicaciones relacionadas con el incidente, material audiovisual local hizo énfasis en un automóvil de color negro conducido por individuos que permanecían sin identificar. No obstante, conforme transcurrieron las horas, miembros de la familia comenzaron a explorar alternativas investigativas que apuntaban hacia personas pertenecientes al entorno inmediato de Rosa Marte.
Las manifestaciones de una sobrina de la desaparecida han enriquecido el expediente del caso con datos adicionales de considerable relevancia. De acuerdo con su testimonio, Mariela habría proporcionado a una vecina una explicación que resultó confusa e imprecisa. Según lo narrado, la mujer habría manifestado textualmente: «cuidado si fue que ella se cortó o algo», expresión que posteriormente fue seguida por un comportamiento que consistió en abandonar la vivienda profiriendo gritos, versión que contrasta de manera notable con los reportes iniciales que hablaban de un accidente doméstico.
La sobrina detalló que cuando estableció comunicación con su pareja, la narrativa atribuida a Mariela experimentó un cambio adicional. En esa ocasión, la mujer habría sostenido que Rosa Marte «se había desplazado en un vehículo». Posteriormente emergió otra versión de los hechos en la cual se alegaba que la había dejado «en el frente» con la indicación de que «le dijo a un motor para que se la llevara a la parada».
Las múltiples versiones que han surgido del relato de una misma persona han provocado inquietud considerable entre los miembros de la familia, quienes han documentado al menos tres narrativas distintas atribuidas a Mariela respecto a lo ocurrido durante la mañana del 9 de julio en la localidad de Barraquito. Estos cambios en las declaraciones han intensificado los esfuerzos investigativos y han motivado que las autoridades competentes amplifiquen el enfoque de sus pesquisas.
Las autoridades correspondientes mantienen el caso en condición de investigación activa, evaluando cada elemento de prueba y testimonio con el propósito de esclarecer las circunstancias exactas de la desaparición de Rosa Marte. Familiares continúan solicitando información a la comunidad y a través de medios de comunicación social, esperando lograr alguna pista que contribuya a localizar a la mujer.
El caso refleja la complejidad que pueden llegar a presentar los incidentes de desaparición, especialmente cuando el entorno íntimo genera narrativas inconsistentes que requieren validación exhaustiva. Las autoridades trabajan para determinar la veracidad de cada versión y establecer la cadena de eventos que llevó a la desaparición de Rosa Marte el pasado 9 de julio.
