Incendio en Dekalb Avenue moviliza operativo de 231 rescatistas
hace 5 horas
Un importante operativo de emergencia se desarrolló este jueves en la madrugada en Dekalb Avenue, en la zona de Norwood del Bronx, cuando un incendio de considerables dimensiones requirió la activación de múltiples recursos de seguridad y rescate. La movilización de personal y equipamiento llegó a cifras significativas, reflejando la magnitud de la emergencia que afectó a decenas de familias residentes en el complejo inmobiliario.
El incidente fue reportado poco antes de las 6:00 de la mañana del 20 de agosto, cuando los centros de coordinación del Departamento de Bomberos de Nueva York recibieron una llamada de alerta informando sobre la presencia de humo denso en los pisos superiores del edificio. Los despachadores inmediatamente enviaron unidades al lugar para evaluar la situación y controlar lo que rápidamente se confirmó como un conato de fuego de considerables proporciones.
El Departamento de Bomberos de Nueva York, conocido por sus siglas FDNY, desplegó una operación extensiva en el área afectada, donde las llamas llegaron a ocupar el sexto piso del inmueble y se propagaron hacia el espacio comprendido entre el techo y la cubierta externa del edificio. Esta característica del siniestro representaba un desafío particular para los equipos de extinción, ya que las dimensiones verticales del fuego complicaban las labores de contención.

La operación de respuesta fue clasificada como de cuatro alarmas, lo que significó la movilización de recursos de emergencia de múltiples estaciones y distritos. En total, se desplegaron 74 unidades de bomberos y personal complementario, integrando en las labores a 231 rescatistas, bomberos y especialistas en medicina de emergencia. Esta cantidad de personal reflejaba la envergadura del incidente y la necesidad de coordinar esfuerzos en diferentes puntos del complejo residencial.
Durante más de dos horas, los equipos de rescate trabajaron de manera coordinada en Dekalb Avenue para contener el avance de las llamas que encontraban condiciones particularmente favorables para su propagación. El fuego se extendía con rapidez aprovechando las características estructurales del techo y los espacios entre pisos, lo que requería estrategias de contención simultáneas en múltiples niveles del inmueble.
La operación de evacuación ordenada por las autoridades competentes obligó a los habitantes de las tres estructuras que conforman el complejo residencial a desalojar sus viviendas en el menor tiempo posible. Los residentes fueron reubicados en zonas seguras mientras los bomberos avanzaban sistemáticamente por diferentes sectores del inmueble ejecutando tareas de extinción y ventilación de humo.

Afortunadamente, el balance de personas afectadas fue relativamente controlado en cuanto a lesiones. Las autoridades reportaron cuatro individuos que presentaban lesiones de carácter menor: dos residentes del complejo y dos integrantes de los equipos de bomberos que laboraban en la extinción del fuego. Los cuatro pacientes fueron transportados a centros hospitalarios locales donde recibieron la correspondiente atención médica de seguimiento.
Uno de los residentes que se vio afectado por el incidente compartió su experiencia durante los momentos en que los equipos realizaban sus labores. Este individuo, identificado como George PickKaneo, había llegado recientemente al lugar procedente de Carolina del Norte y aún mantenía la mayoría de sus pertenencias guardadas en cajas sin desempacar completamente. Al momento de declarar a los medios presentes, expresó su preocupación: "Perdimos todo lo que estaba en cajas", comentario que reflejaba la angustia de los vecinos que presenciaban las labores de los bomberos.
Un factor adicional que complicó sustancialmente las operaciones de rescate y control fue la presencia de aislamiento soplado en la estructura del edificio. Este tipo de material de construcción posee características que favorecen la retención de calor y humo, lo que dificulta la detección temprana de focos ígneos por parte de los residentes y los sistemas de alerta convencionales.
El subjefe asistente del FDNY, Paul Miller, ofreció explicaciones técnicas respecto a los desafíos presentados durante la operación. De acuerdo con sus declaraciones, el aislamiento soplado presente en la estructura del inmueble impidió que los habitantes de los apartamentos ubicados en pisos inferiores pudieran percatarse rápidamente de la situación de emergencia que estaba ocurriendo sobre sus espacios habitacionales. Adicionalmente, Miller señaló que las cámaras térmicas empleadas por los equipos de bomberos presentan limitaciones técnicas para identificar focos de calor en estos tipos específicos de materiales aislantes, lo que prolongó el tiempo de detección y respuesta inicial.

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