Santo Domingo, República Dominicana – La familia de Ruth Esther Luna mantiene su reclamo de justicia seis años después de su fallecimiento durante un procedimiento de cesárea realizado en una clínica privada.
Según relatan sus familiares, Ruth Esther Luna acudió al centro médico con la intención de dar a luz, pero el procedimiento terminó en una tragedia que todavía permanece bajo proceso judicial sin una decisión definitiva.

De acuerdo con las declaraciones ofrecidas por sus allegados, durante la intervención médica presuntamente se habría administrado una dosis de anestesia superior a la requerida, situación que habría provocado complicaciones irreversibles.
El caso dejó a dos niños sin su madre y a una familia marcada por la incertidumbre, mientras el expediente continúa abierto en los tribunales sin avances concluyentes, según denuncian los parientes.
El esposo de Ruth Esther Luna sostiene que las autoridades conocen elementos importantes relacionados con el funcionamiento del centro médico donde ocurrió el procedimiento.

Entre los señalamientos realizados, afirmó que la clínica operaba con permisos vencidos y sin seguro vigente al momento de la intervención médica.
Asimismo, aseguró que meses después del hecho el centro habría obtenido autorización oficial, situación que la familia interpreta como una irregularidad institucional.
Los familiares también cuestionaron al Ministerio de Salud Pública, señalando falta de respuestas y ausencia de consecuencias relacionadas con el caso.

Durante declaraciones públicas, el esposo expresó frustración por la lentitud del proceso y aseguró haber presentado documentación vinculada a las condiciones en que operaba el establecimiento médico.
“¿Qué paso me falta?”, manifestó, al referirse a las diligencias realizadas durante estos años en busca de respuestas.
Por su parte, la madre de Ruth Esther Luna recordó con dolor el día del procedimiento, indicando que acudió preparada para recibir a su nieto, pero terminó enfrentando la pérdida de su hija.
La familia considera que el caso debe servir como precedente sobre la supervisión de los centros de salud y la seguridad de los pacientes dentro del sistema sanitario dominicano.
A pesar del tiempo transcurrido, los parientes aseguran que continuarán reclamando claridad y responsabilidades en torno a lo ocurrido con Ruth Esther Luna.
