Revelan escalofriantes detalles de caso CONANI en San Antonio de Guerra
hace 1 mes · Actualizado hace 1 mes
Una profunda consternación se ha generado en República Dominicana tras conocerse nuevos detalles relacionados con la muerte de una adolescente de 14 años en un hogar de acogida administrado por el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), ubicado en el municipio de San Antonio de Guerra.
El caso continúa bajo investigación por parte de las autoridades competentes, mientras familiares de la menor y diversos sectores de la sociedad esperan respuestas sobre las circunstancias que rodearon el trágico suceso.
La adolescente, identificada como Nanita Pimentel Paul, había ingresado al centro apenas nueve días antes de los hechos, luego de una disposición emitida por el Ministerio Público tras detectarse una situación de alta vulnerabilidad que requería protección institucional.
Según las informaciones disponibles, la menor había permanecido previamente bajo atención médica y posteriormente fue trasladada al hogar de acogida como parte de las medidas de protección establecidas por las autoridades.
En el centro residencial convivían otras niñas y adolescentes que también habían sido ingresadas debido a diferentes situaciones relacionadas con violencia, abandono, maltrato o vulnerabilidad social.

De acuerdo con el expediente presentado por el Ministerio Público, durante la madrugada del 24 de mayo ocurrieron los acontecimientos que hoy forman parte de una investigación judicial en curso.
Las autoridades señalan que tres adolescentes, de 14, 16 y 17 años de edad, habrían tenido participación en los hechos que provocaron la muerte de la menor.
La reconstrucción preliminar realizada por los investigadores se sustenta en diversos elementos probatorios, incluyendo el testimonio de una interna que compartía habitación con las involucradas.
Según la declaración ofrecida por la testigo, durante la madrugada observó movimientos inusuales dentro del dormitorio donde permanecían varias menores alojadas en el centro.
La joven explicó a las autoridades que decidió permanecer en su cama mientras ocurrían los hechos debido al temor que sentía por su propia seguridad.
Su testimonio ha sido considerado una pieza importante dentro de las investigaciones que buscan establecer con precisión la secuencia de los acontecimientos.
Tras recibir la alerta correspondiente, personal del hogar de paso solicitó asistencia médica de emergencia para atender a la adolescente.
Sin embargo, al llegar al lugar, los equipos de emergencia confirmaron que la menor ya no presentaba signos vitales.
Como parte del proceso judicial, el Ministerio Público presentó cargos provisionales contra las tres adolescentes señaladas en la investigación.
Mientras avanzan las pesquisas, el tribunal competente dispuso una medida cautelar consistente en 30 días de internamiento preventivo para las menores involucradas.
La medida deberá cumplirse en el Instituto Preparatorio de Señoritas de Villa Consuelo, conforme a la decisión emitida por la Segunda Sala Penal de Niños, Niñas y Adolescentes de Santo Domingo.
Las autoridades han enfatizado que las investigaciones continúan abiertas y que se siguen recopilando pruebas para determinar todas las responsabilidades relacionadas con el caso.

Por su parte, familiares de la víctima han expresado inquietudes sobre el proceso que llevó a la adolescente hasta el hogar de acogida, solicitando explicaciones adicionales sobre las decisiones adoptadas antes de su ingreso al centro.
El caso también ha generado un amplio debate sobre los mecanismos de protección, supervisión y acompañamiento que reciben niños, niñas y adolescentes bajo custodia institucional.
Diversos sectores han planteado la necesidad de fortalecer los protocolos de vigilancia y seguimiento dentro de los centros residenciales destinados a menores en situación de vulnerabilidad.
Tras conocerse lo ocurrido, CONANI emitió un comunicado oficial lamentando profundamente la pérdida de la adolescente y expresando solidaridad con sus familiares.
Asimismo, la institución informó la suspensión preventiva del personal responsable de la seguridad y acompañamiento de las menores mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes.
De igual forma, anunció la intervención administrativa del centro residencial con el objetivo de evaluar procedimientos internos y reforzar las medidas de protección existentes.
Según explicó la entidad, estas acciones buscan fortalecer los mecanismos de atención, supervisión y seguimiento de niños, niñas y adolescentes que permanecen bajo protección institucional.
Mientras avanzan las investigaciones judiciales y administrativas, el caso continúa generando preocupación en distintos sectores de la sociedad dominicana.
Familiares, organizaciones de protección infantil y ciudadanos mantienen la expectativa de que las autoridades esclarezcan completamente lo sucedido y determinen las responsabilidades que correspondan conforme a la ley.
La muerte de Nanita Pimentel Paul ha puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de garantizar entornos seguros para menores en situación de vulnerabilidad, así como la necesidad de fortalecer continuamente los sistemas de protección destinados a preservar su bienestar y seguridad.

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