Peritos revelan sobrecarga estructural en colapso del Jet Set
hace 21 horas
El Ministerio Público presentó este viernes elementos probatorios significativos en el proceso judicial en contra de Antonio Espaillat y Maribel Espaillat, relacionados con el incidente registrado tras el colapso de la cubierta del Jet Set, establecimiento donde 236 personas fallecieron y más de 180 resultaron afectadas el 8 de abril de 2025. La audiencia permitió que dos expertos en ingeniería expusieran los resultados del análisis técnico realizado al recinto, indicando que la estructura experimentó una sobrecarga considerable atribuida a equipos colocados en la sección superior del local sin las evaluaciones correspondientes.
Durante la comparecencia en los tribunales, los peritos técnicos presentaron conclusiones detalladas que evidencian deficiencias críticas en el mantenimiento y las modificaciones realizadas a la infraestructura. El análisis estructural reveló que la capacidad de carga del techo era significativamente inferior a las demandas reales que soportaba en el momento del siniestro, lo cual constituye un factor determinante en la investigación del caso.
El ingeniero sismorresistente Leonardo de Jesús Reyes Madera, funcionario director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), ofreció explicaciones técnicas respecto a las limitaciones estructurales del techo. Conforme a su análisis profesional, la estructura había sido diseñada originalmente para resistir aproximadamente 160 libras de carga distribuida, pero durante la inspección se comprobó la presencia de cargas considerablemente superiores a las especificaciones de diseño inicial.

Entre los equipos identificados que contribuyeron a la sobrecarga se encuentran unidades de climatización de alta capacidad, tanques para almacenamiento de agua de considerable volumen, y diversas instalaciones complementarias que no fueron consideradas en los cálculos estructurales originales. El perito Reyes Madera enfatizó que estas adiciones representaban un incremento desproporcionado en las cargas verticales que la estructura podía soportar de manera segura.
Mediante el análisis de imágenes satelitales de alta resolución, los especialistas lograron documentar los cambios realizados en la configuración del techo a lo largo de más de una década. La comparación entre fotografías del año 2011 y registros visuales del 2025 permitió establecer una línea de tiempo clara de las modificaciones realizadas al inmueble sin las autorizaciones técnicas pertinentes.
Los registros satelitales iniciales del año 2011 mostraban la presencia de siete elementos instalados en la azotea del establecimiento. Sin embargo, conforme avanzaron los años, la cantidad de instalaciones visibles en la estructura aumentó de manera progresiva, llegando a contabilizarse 17 elementos en los períodos posteriores, principalmente concentrados en años recientes. Este crecimiento acelerado en las cargas instaladas sin evaluaciones estructurales correspondientes generó las condiciones que finalmente precipitaron el colapso.

Previo a la presentación de sus conclusiones, el ingeniero Reyes Madera indicó que se realizaron consultas con instituciones especializadas para descartar otras causas potenciales del incidente. Las organizaciones consultadas incluyeron el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), el Instituto de Sismología adscrito a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), y la Policía Nacional, quienes aportaron información relacionada con condiciones climatológicas, actividad sísmica, y otras circunstancias relevantes para el análisis integral del caso.
Dictamen del segundo perito especializado
Durante la misma jornada de audiencias, compareció también el ingeniero civil Máximo José Corominas Quezada, quien posee especialización reconocida en costos y patología de edificaciones. Su intervención proporcionó perspectivas adicionales respecto a las deficiencias identificadas en la estructura y los procesos de deterioro que precedieron al colapso de la cubierta del establecimiento comercial.
El perito Corominas Quezada presentó un análisis complementario que refuerza las conclusiones estructurales expuestas por el director de Onesvie. Su evaluación de la patología del edificio permitió identificar factores de degradación material y deficiencias constructivas que se acumularon durante los años de operación del Jet Set sin recibir las intervenciones de mantenimiento y refuerzo estructural necesarias.

La presentación de estos elementos técnicos constituye un hito importante en el proceso judicial, ya que proporciona fundamentos científicos sólidos para evaluar las responsabilidades de los acusados. Las pruebas periciales demuestran que el incidente no fue consecuencia de eventos fortuitos incontrolables, sino del resultado de decisiones operacionales que comprometieron la integridad estructural del inmueble.
La investigación ha establecido que la instalación progresiva de equipos y acondicionamientos en la azotea del Jet Set se realizó sin evaluaciones técnicas previas ni autorizaciones de profesionales competentes. Este procedimiento irresponsable generó un escenario de riesgo progresivo que culminó con las consecuencias catastróficas documentadas en la fecha del colapso estructural.
Los órganos de investigación continuarán presentando pruebas documentales y testimoniales que permitan establecer con claridad las acciones u omisiones que condujeron al tragedia. La evidencia técnica presentada este viernes representa un componente fundamental para la determinación de responsabilidades civiles y penales en este caso de relevancia nacional.

Continuidad del proceso judicial
Las autoridades judiciales mantienen programadas sesiones adicionales para continuar con la presentación de pruebas en el proceso en contra de los acusados. Se espera que en próximas audiencias se presenten declaraciones de testigos, documentación administrativa relacionada con licencias y permisos, así como evidencia adicional de naturaleza técnica y forense.
El caso del colapso del Jet Set ha generado conmoción en la República Dominicana y ha motivado reflexiones importantes sobre la aplicación de normativas de seguridad estructural en edificios comerciales. Las instituciones reguladoras han iniciado evaluaciones en otros establecimientos similares para prevenir situaciones comparables en el futuro.

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