Padre de Lucero Diroche presenta grave denuncia sobre investigación

hace 2 meses · Actualizado hace 2 meses

En un nuevo giro en el seguimiento del caso que ha conmocionado a la República Dominicana, el progenitor de la menor identificada como Lucero Diroche ha formulado una serie de acusaciones públicas contra las autoridades encargadas de la investigación. Los hechos se intensificaron cuando, inmediatamente después de participar en las exequias de su hija en el cementerio, recibió una comunicación telefónica de carácter sospechoso que lo pone en alerta sobre el manejo del proceso judicial.

Según relató a los medios de comunicación, la llamada provino de un capitán de las fuerzas de seguridad del país que le solicitaba presentarse en el destacamento de Boca Chica para formalizar su declaración. El padre, sin embargo, interpretó esta solicitud con considerable desconfianza, cuestionando las verdaderas intenciones detrás del contacto establecido en un momento tan delicado para su familia.

"¿Por qué él necesita que vaya a Boca Chica sin un abogado? Hay personas que se aprovechan del dolor de la persona", expresó el hombre con evidente preocupación durante una intervención ante reporteros de Telenoticias. Sus palabras reflejan el malestar que ha generado el proceder de ciertos funcionarios durante la investigación de este caso que ha acaparado la atención pública nacional.

El padre procedió entonces a establecer responsabilidades específicas, señalando directamente a dos figuras de la administración de justicia. Indicó que si en el futuro experimentara algún tipo de daño o represalia, responsabiliza completamente al coronel Edi Crin y al capitán que realizó el contacto telefónico poco después del sepelio de su hija. Esta advertencia constituye un mensaje explícito sobre sus preocupaciones respecto a posibles represalias.

Las acusaciones del padre no se limitaron al comportamiento de autoridades específicas, sino que se extendieron a cuestionamientos más profundos sobre la administración de justicia en el caso. Formuló una crítica contundente respecto a la liberación de los dos individuos adultos señalados como sospechosos, argumentando que factores económicos determinaron las decisiones procesales. "El dinero es que mueve el mundo", sentenció, expresando su convicción de que consideraciones monetarias influyeron en la resolución del expediente.

Esta acusación del padre conecta coherentemente con denuncias previas formuladas por miembros de su familia en relación al caso Lucero Diroche. Los dos propietarios del establecimiento donde ocurrieron los hechos fueron identificados por la propia menor, antes de su fallecimiento, como autores de conductas inapropiadas. Sin embargo, ambos permanecen en libertad sin que se haya proporcionado una explicación oficial clara sobre los motivos de esta decisión por parte de las autoridades competentes.

Para reforzar su argumento de que es víctima de persecución infundada, el padre mostró su documento de identidad ante las cámaras, demostrando la ausencia de antecedentes penales en su expediente. En su perspectiva, el intento de aprehensión efectuado durante las ceremonias de velatorio constituye un acto de presión y no una medida legítima de investigación o seguridad pública.

"El pueblo se indignó cuando me querían hacer daño, cuando me llevaban preso, el pueblo se regó", recordó el hombre, haciendo referencia a la reacción de la comunidad durante los momentos en que enfrentó la acción de las autoridades. Esta observación subraya el impacto emocional que ha generado el caso en la sociedad dominicana y la solidaridad que ha recibido de diversos sectores poblacionales.

El padre enfatizó además su rol como principal responsable de sus hijos, cumpliendo funciones tanto paternas como maternas desde hace varios años. Esta condición personal refuerza la gravedad de sus acusaciones y añade una dimensión familiar a sus demandas de justicia y transparencia en la investigación.

Lo que reviste particular importancia en el relato del padre es su denuncia sobre el acoso previo al que habría sido sometida su hija. Según sus testimonios, los propietarios del establecimiento ya demostraban interés inapropiado en la menor mucho antes de que ocurrieran los hechos que derivaron en su fallecimiento. Esta información sugiere un patrón de conducta que las autoridades competentes debería haber identificado y prevenido.

"Los mayores se han propasado y acosaban a la niña pequeña antes de morirse. Los propietarios del negocio", declaró el padre señalando directamente los comportamientos que considera constituyen elementos clave en la investigación del caso. Sus palabras ponen de relieve la importancia de esclarecer completamente los hechos relacionados con Lucero Diroche y garantizar que se administre justicia de manera imparcial y transparente, sin la influencia de consideraciones económicas o intereses particulares que pudieran comprometer la búsqueda de la verdad.

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