Hospital Materno de La Romana enfrenta denuncias por irregularidades médicas
hace 15 horas
En La Romana, República Dominicana, el periodista Hansel García llevó a la esfera pública un conjunto de presuntas irregularidades documentadas en el Hospital Materno Infantil Francisco Antonio Gonzalvo, institución donde se reporta que al menos cinco recién nacidos habrían fallecido en circunstancias que demandan investigación y esclarecimiento por parte de las autoridades sanitarias competentes y los familiares afectados.
Durante su intervención en el programa radial Esto No es Radio Show, el comunicador presentó un detallado informe sobre señalamientos relacionados con posibles malas prácticas en procedimientos médicos, contaminación bacteriológica en las áreas de quirófanos, insuficiencia de equipamiento tecnológico especializado para la atención de pacientes pediátricos y otras deficiencias operacionales que comprometería la calidad asistencial.
Las denuncias públicas se fundamentan en testimonios directos de familiares de las víctimas y en declaraciones técnicas de un especialista médico con varias décadas de trayectoria laboral en la institución, quien ha advertido reiteradamente sobre distintas carencias estructurales y operacionales que afectan la prestación de servicios en el área neonatal.

Uno de los casos particulares que fue expuesto públicamente corresponde al fallecimiento de un recién nacido cuya madre, una joven de 21 años de edad, fue trasladada hasta el centro hospitalario mediante una unidad de emergencias del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911. Este caso específico ha generado considerable preocupación entre los familiares y ha motivado cuestionamientos sobre los protocolos de atención seguidos.
De acuerdo con el relato presentado por García en su programa, tanto familiares como el personal de emergencias que participó en el traslado de la gestante indicaron explícitamente que el bebé presentaba claramente señales vitales cuando la madre ingresó al establecimiento de salud para recibir la atención del parto. Este detalle es considerado fundamental por los investigadores y los abogados que representan a las familias afectadas.
Sin embargo, después de aproximadamente seis horas de permanencia en la etapa de labor de parto, el equipo médico del hospital comunicó formalmente a los familiares que la criatura había fallecido en el interior del vientre materno. Esta comunicación generó confusión inmediata y posteriormente rechazo entre los parientes presentes.

Los parientes del recién nacido cuestionaron duramente la explicación clínica recibida del personal médico, pues aseguran que les informaron que el bebé llevaba varios días sin signos vitales dentro del vientre materno. Esta versión oficial del hospital contradice frontalmente lo que fue observado por los paramédicos y los familiares durante el traslado desde la ambulancia hasta la sala de urgencias, lo que ha levantado sospechas sobre la precisión de los diagnósticos y la documentación médica correspondiente.
La familia también denunció deficiencias en el trato dispensado al recién nacido después del fallecimiento, incluyendo la falta de protocolos adecuados para la manipulación de restos y la información compasiva hacia los dolientes. Estos aspectos humanitarios son considerados fundamentales en instituciones de salud que atienden situaciones tan delicadas como la pérdida perinatal.
Las irregularidades señaladas trascienden el caso individual y apuntan hacia un problema sistémico en la institución. Especialistas médicos consultados han coincidido en que los problemas de contaminación en áreas quirúrgicas, la falta de equipamiento neonatal apropiado y la posible deficiencia en protocolos de monitoreo fetal constituyen factores de riesgo serios para la vida de gestantes y recién nacidos.

La investigación iniciada requiere que las autoridades de Salud Pública realicen inspecciones exhaustivas en el Hospital Materno Infantil Francisco Antonio Gonzalvo. Estos procesos de fiscalización deben incluir revisiones de expedientes médicos, análisis de los protocolos de bioseguridad utilizados, evaluación del estado del equipamiento médico, y entrevistas detalladas con el personal que laboró en los casos reportados.
Múltiples organizaciones defensoras de derechos humanos y asociaciones de profesionales de la salud han solicitado transparencia absoluta en este proceso de investigación. Consideran que los ciudadanos tienen derecho a conocer si existen deficiencias estructurales que pongan en riesgo la vida de mujeres gestantes y sus productos en las instituciones públicas de atención materna.
Los afectados han manifestado su disposición para cooperar plenamente con cualquier investigación oficial que se lleve a cabo. Familias de otros posibles casos también han comenzado a presentar denuncias similares, lo que amplía el alcance de este problema que aparentemente no es aislado sino responde a una problemática más profunda en la gestión y operación del centro hospitalario.

La comunicación pública de estas denuncias por parte del periodista García ha generado presión institucional para que las autoridades competentes actúen con celeridad y profesionalismo en la aclaración de los hechos. Hasta la fecha, las autoridades de salud no han emitido un pronunciamiento oficial exhaustivo respondiendo a cada una de las acusaciones formuladas.
La importancia de este caso trasciende lo individual y se convierte en un asunto de interés público, dado que involucra la seguridad de la atención materno-infantil en instituciones que dependen del sistema de salud estatal. Expertos en medicina legal han señalado que cuando existen indicios de irregularidades en fallecimientos perinatales, es imperativo llevar a cabo necropsias clínicas y análisis toxicológicos correspondientes, procedimientos que aparentemente no fueron realizados en algunos de estos casos.

Los casos denunciados servirán como punto de referencia para futuras auditorías y evaluaciones de calidad que realicen organismos internacionales de salud, los cuales podrán emitir recomendaciones específicas para fortalecer los sistemas de atención materna en las instituciones públicas dominicanas. La credibilidad del sistema de salud dependerá en gran medida de cómo responda ante estas denuncias documentadas y respaldadas por evidencia testimonial de profesionales y familiares directamente involucrados.

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