Elizabeth Suárez relata detalles de sus 11 días desaparecida

hace 8 horas · Actualizado hace 4 horas

Nagua, María Trinidad Sánchez — Elizabeth Suárez compartió su testimonio tras permanecer en paradero desconocido durante once días, situación que generó inquietud entre sus allegados y motivó labores de búsqueda por parte de las instituciones competentes.

La joven indicó que conserva escasos recuerdos de lo sucedido y desconoce con precisión de qué manera llegó a trasladarse hasta Mao, localidad ubicada en la provincia Valverde.

"Se me nubló la mente y me monté en un minibús. Cuando vine a comprender, había llegado a Mao", expresó Elizabeth, al referirse al instante en que inició un recorrido que, conforme a sus palabras, todavía no logra reconstruir en su totalidad.

La joven relató que abandonó su domicilio en Nagua con el propósito de acudir a un establecimiento farmacéutico y coordinar una consulta médica para un menor de edad. De acuerdo con su descripción, utilizó transporte público y, luego de permanecer en la zona del siglo 21, abordó un autobús con dirección a Santiago, hasta que finalmente compareció en Mao.

"Yo salí, fui a la farmacia y cogí un concho porque iba a coger una cita para un niño. Cuando estaba en el siglo 21, que cogí para allá y el concho me dejó, me paré ahí y no sé qué fue lo que me dio. Me monté en la guagua de Santiago y aparecí en Mao. Allá yo estaba en el parque pensante y le dije a un concho que si me podía hacer un favor, que me llevara donde haya un colmado, y el concho me llevó al colmado de las 300", manifestó Elizabeth.

Durante el lapso en que se desconocía su ubicación, circularon registros visuales en plataformas digitales en los cuales aparecía conviviendo con diversas mujeres en un lugar de expendio de bebidas.

Elizabeth reconoció entre las personas a una mujer identificada como "La Loba", quien, conforme al relato de la joven, le extendió su apoyo y la condujo hacia su residencia.

"Estaba solita, pensante de las cosas y voy para el baño. Hay una rubia que se llama 'La Loba', y me dice que qué me pasaba, me notaba rara y triste. Me preguntó si me peinaba. Que qué me pasaba", comunicó la joven al describirá el encuentro que marcó un punto de inflexión durante su permanencia en Mao.

La intervención de esta persona resultó fundamental para que Elizabeth recibiera alojamiento y asistencia mientras permanecía fuera de su localidad de origen. Su testimonio ha permitido establecer una secuencia de eventos que explican, en parte, los once días durante los cuales su familia y amigos desconocían su ubicación.

Las autoridades correspondientes continúan recopilando información sobre el incidente. Se requiere una investigación más profunda para determinar todos los detalles relacionados con este caso y establecer si existieron circunstancias que requieran atención especial de las entidades de seguridad.

El caso de Elizabeth Suárez ha generado reflexión en la comunidad de Nagua y zonas aledañas respecto a la importancia de las redes de apoyo comunitario y cómo personas como "La Loba" pueden intervenir en situaciones donde individuos se encuentran en estado de vulnerabilidad. La joven se encuentra actualmente reunida con sus allegados y continúa recuperándose de la experiencia vivida durante esos once días de incertidumbre.

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