Comerciante retiene camión eléctrico por falta de servicio

hace 4 meses

Un empresario de comercio detiene vehículo de compañía eléctrica en protesta por siete días sin suministro

República Dominicana — La mañana del 17 de junio de 2026 fue testigo de una confrontación que trascendió las redes sociales cuando un propietario de negocio utilizó un tubo metálico para bloquear el desplazamiento de un vehículo perteneciente a la empresa distribuidora de energía eléctrica. El suceso ocurrió en respuesta a una semana completa de interrupción del servicio, a pesar de que el comerciante mantenía sus obligaciones financieras al día.

La documentación visual del altercado fue capturada por un ciudadano presente en el lugar, quien registró cada momento de la confrontación a solicitud del mismo empresario involucrado. En las grabaciones se observa a un individuo portando una camisa de tonalidad azul claro y pantalones de color oscuro, quien sostiene firmemente una varilla alargada de aluminio mientras impide el movimiento del vehículo de servicio técnico.

Durante su declaración dirigida a la cámara, el comerciante expresó su posición de forma contundente: "Yo no debo un peso. No me van a mover la guagua hasta que no me arreglen mi luz." El tono de su reclamo se intensificó cuando amenazó con causar daños materiales a la unidad de transporte si no recibía una respuesta inmediata a sus demandas.

La tensión se elevó considerablemente cuando el empresario manifestó explícitamente su disposición a romper los cristales del camión, indicando que no le preocupaban las ramificaciones legales de sus acciones. El equipo de técnicos, identificables por sus uniformes que incluían una gorra de color rojo y credenciales institucionales visibles, optó por mantener una actitud de reserva, permaneciendo recostados sobre la parte frontal del vehículo de la compañía eléctrica.

En un intento por reducir la escalada del conflicto, uno de los técnicos presente en el sitio solicitó comunicarse con su supervisor directo. El comerciante accedió a esta gestión, aunque rápidamente trasladó su frustración hacia la persona al otro lado de la línea telefónica. Sin preámbulo de cortesía, el empresario expresó: "Buen día no me diga, varón, porque buen día no tengo."

La conversación telefónica permitió que saliera a la luz la raíz económica del conflicto. El propietario del establecimiento comercial expuso que la ausencia de suministro eléctrico durante siete jornadas completas había provocado la parálisis total de sus operaciones comerciales, sin que existiera mecanismo alguno de compensación por las pérdidas monetarias acumuladas durante este período.

El comerciante profundizó en los detalles de su perjuicio económico, señalando: "Tengo una semana entera que no vendo una cerveza, pagando mi luz al día." Esta declaración puso en evidencia la contradicción que enfrentaba: cumplía con sus obligaciones de pago hacia la distribuidora de energía, pero no recibía el servicio correspondiente, viéndose afectadas sus ganancias comerciales sin compensación.

Después de expresar su descontento al supervisor telefónico, el comerciante reiteró su demanda de una solución inmediata al problema del servicio eléctrico, manteniéndose firme en su posición de retención del vehículo hasta obtener respuestas concretas. La escena capturada en video circuló rápidamente a través de plataformas digitales, generando un amplio debate público sobre la calidad del servicio eléctrico y los derechos de los consumidores que cumplen con sus pagos.

El incidente refleja la frustración acumulada de usuarios comerciales que enfrentan interrupciones prolongadas del suministro eléctrico, cuestionando la efectividad de los protocolos de atención y reparación implementados por las compañías distribuidoras de energía en el territorio nacional. La viralización del video ha permitido que este caso particular trascienda como símbolo de un problema más amplio relacionado con la confiabilidad del servicio eléctrico en la región.

OTRAS NOTICIAS

Subir